Un nuevo sendero

    Desde pequeños la familia, el entorno escolar, los amigos… nos dicen cómo debemos comportarnos y qué hacer para ser personas de provecho. Luego la sociedad se encarga de bajarnos a la realidad y a  medida que vamos madurando no sabemos si somos realmente felices,  a menudo nos sentimos descontentos con nuestra vida y sin embargo, lejos de hacer algo para cambiarla, nos quejamos todo el día. La queja está gastando una energía que podíamos estar empleando en el cambio.

     El ser humano se siente cómodo cuando lleva un tiempo instalado en una rutina, incluso siendo esta desagradable o autodestructiva. Las neuronas están acostumbradas a hacer sinapsis de determinada manera, nos volvemos adictos a las emociones. Los circuitos bioquímicos y eléctricos de nuestro cuerpo siguen unos caminos conocidos, los de toda la vida, amplias sendas por las que se transita sin riesgo, así nos lleven a destinos inciertos o adversos en algunos casos. Para llegar al lugar que realmente queremos tendremos que emplear una energía extra en trazar una nueva ruta, un nuevo camino. Un camino que va quedando marcado a fuerza de perseverar, de pasar cada día por el mismo sitio. Si dejamos de utilizar el viejo sendero volverá a poblarse de árboles y maleza; así, si en algún momento caemos en la tentación de volver a transitar por él, no nos servirá.

    Para salir de la zona de confort se necesita estar suficientemente motivado, tener en mente cuál es nuestro objetivo. Cuáles son los beneficios que obtendríamos si nos aventuráramos al cambio. Puede parecer complicado pero basta con dar un primer paso, uno chiquitito, como escribir en una hoja de papel aquellas cosas que nos molestan de nuestra vida y debajo de cada una de ellas, cinco modos en que podríamos mejorarlas.
…Ya después habrá que ponerse a ello.

    Por todo ésto y más hemos iniciado nuestra andadura luchando por dar a conocer un nuevo paradigma educativo, basado en la mecánica cuántica para niños sin fórmulas ni engorrosas teorías. Visite nuestra web  http://www.edureka.com.es/  y se sorprenderá.

 

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Presentación

  Bienvenidos, este blog tratará de acercar a los más pequeños a la mecánica cuántica, pero sin la orientación de un adulto que proporcione las herramientas adecuadas haría inviable cualquier propuesta de cambio que desde aquí se proponga.

   Planta primero y luego cosecha.

   Reconozco que soy el resultado de lo que pienso. Eso me traerá problemas el resto de mi vida, un maestro que propone un cambio de paradigma educativo se enfrenta a una realidad complicada, el sistema se ha encargado de disgregar a todos lo que pensamos de forma diferente.

   Ir por delante del sistema acarrea abrir mentes, cosa casi imposible de conseguir porque tenemos esquemas mentales muy definidos y rígidos.

¿Qué recompensa obtiene una persona que apuesta por un sueño así?

– De momento abandonar un puesto fijo en un colegio para intentar llevar hacer realidad un sueño.

– Pasar de una vida a estable a la incertidumbre del futuro.

– Trabajar más que el resto de mi gremio para tratar  de demostrar algo que pocos creen posible.

– Aprender a emprender. No acepto presiones de ninguna editorial y por eso he creado la mía propia con más de 200 títulos orientados a la educación infantil (3-6 años).

– Superar las inseguridades propias del desempleo (tener algo que llevarme a la boca).

– Trabajar en la edición de libros por vocación, basándome en diferentes teorías e investigaciones. Acercar el maravilloso mundo cuántico a los niños y ver sus ojos llenos de ilusión compensa cualquier esfuerzo.

   Por todo ello dedico menos tiempo a contemplar cómo es el mundo a mi alrededor e imagino cómo me gustaría que fuera.

   Cada persona tiene un don, un talento especial congénito y ha de hacer todo cuanto esté en su mano para expresarlo y ponerlo al servicio de los demás. El éxito siempre está a dos pasos de eso. 

   Para finalizar el primer post me gustaría matizar un último pensamiento que abrirá la dinámica de este blog…

   A través de la Alegoría de la Caverna, Platón apuntaba lo limitada que es nuestra realidad, creemos que la realidad es solo aquello que conocemos o vemos. Ahora, en el siglo XXI, nos creemos más libres que el hombre de la caverna descrito por Platón, pero quizá solo se trate de una ilusión…